¿Está tu caldera preparada para el invierno?
10 claves para ahorrar calefacción, evitar averías y pasar menos frío
Cómo preparar la caldera para el invierno
El peor momento para descubrir que tu caldera tiene un problema es, precisamente, el primer día que realmente necesitas encenderla.
Después de varios meses funcionando poco o únicamente para producir agua caliente, llega el frío, ponemos la calefacción y aparecen las sorpresas: un radiador que no calienta, ruidos que antes no estaban, la presión demasiado baja, el termostato que no responde o una caldera que decide no arrancar justo cuando más falta hace.
Por eso, preparar la caldera para el invierno antes de que bajen de verdad las temperaturas puede ahorrarte más de un disgusto.
Y no hablamos de desmontar la caldera ni de realizar operaciones técnicas que deben quedar en manos de profesionales. Hay una serie de comprobaciones sencillas que puedes hacer en casa para saber si tu sistema de calefacción está preparado para afrontar los próximos meses.
Además, una calefacción bien utilizada no solo ayuda a prevenir problemas: también puede mejorar el confort y evitar un consumo innecesario de energía.
Lo que aprenderás en esta guía
Preparar la calefacción antes de que llegue el frío no tiene por qué ser complicado. En esta guía aprenderás a realizar algunas comprobaciones sencillas para comenzar la temporada con más tranquilidad y utilizar tu sistema de calefacción de forma eficiente.
Al terminar de leer sabrás:
✅ Cómo preparar la caldera para el invierno antes de la primera bajada importante de temperaturas.
✅ Qué presión debería tener la caldera en frío y cuándo una variación puede indicar que algo no va bien.
✅ Cómo comprobar si los radiadores y el termostato funcionan correctamente.
✅ Qué señales pueden avisarte de una posible avería antes de que llegue el frío.
✅ Cómo utilizar la calefacción de forma más eficiente para ahorrar sin renunciar al confort.
✅ Qué errores habituales pueden aumentar el consumo o hacer trabajar innecesariamente al sistema.
✅ Qué comprobaciones puedes realizar tú mismo y cuándo es mejor recurrir a un técnico.
En unos minutos podrás hacer una primera revisión de tu sistema y saber si tu calefacción está realmente preparada para el invierno.
Antes de que llegue el frío: haz una primera prueba de calefacción
No esperes a una noche de 3 °C para comprobar si todo funciona.
Uno de los mejores consejos que podemos darte es muy sencillo: enciende la calefacción antes de necesitarla de verdad.
Elige un día fresco y déjala funcionar durante un rato. No se trata de calentar toda la casa, sino de observar el comportamiento del sistema.
Comprueba:
- si la caldera arranca con normalidad;
- si el termostato responde;
- si todos los radiadores empiezan a calentarse;
- si aparecen ruidos extraños;
- si observas alguna fuga;
- y si la presión se mantiene dentro del rango indicado para tu equipo.
Esta pequeña prueba puede ayudarte a detectar un problema con tiempo suficiente para solucionarlo antes de que llegue el frío intenso.
10 claves para preparar la caldera para el invierno
1. Comprueba la presión de la caldera en frío
Es una de las primeras cosas que deberías mirar.
Como referencia general, muchas instalaciones domésticas trabajan con una presión aproximada de 1 a 1,5 bar cuando el sistema está frío, aunque el valor adecuado depende del modelo y de la instalación. Consulta siempre las indicaciones del fabricante.
Si la presión está demasiado baja, la caldera puede no funcionar correctamente. Si necesitas rellenar el circuito repetidamente porque vuelve a bajar, no conviene limitarse a añadir agua una y otra vez.
Si observas que ocurre con frecuencia, en esta guía te explicamos por qué la caldera pierde presión y cómo solucionarlo de forma segura.
Podría existir una pequeña fuga, un problema en el vaso de expansión u otra incidencia que debería revisarse.
👨🏻🔧 El consejo del técnico
Haz una foto del manómetro o de la pantalla cuando la instalación esté fría. Después de utilizar la calefacción podrás comprobar cómo ha variado.
Lo importante no es únicamente una lectura puntual, sino también observar si la presión cambia de forma anormal con el paso de los días.
2. Comprueba que la caldera está en modo invierno
Parece evidente, pero después del verano es fácil olvidarlo.
Muchas calderas permiten seleccionar un modo verano, en el que producen agua caliente sanitaria pero no calefacción, y un modo invierno, que activa también el circuito de radiadores.
Antes de pensar que existe una avería porque los radiadores no calientan, comprueba que la caldera está configurada correctamente.
3. Revisa el termostato
A veces culpamos a la caldera cuando el problema está en el dispositivo que le está diciendo cuándo debe encenderse.
Comprueba que el termostato:
- está encendido;
- tiene batería si funciona con pilas;
- muestra correctamente la temperatura;
- tiene una programación adecuada;
- y solicita calefacción cuando aumentas la temperatura de consigna.
Si utilizas un termostato programable, este es también un buen momento para revisar los horarios.
No tiene demasiado sentido mantener la misma temperatura durante todo el día si la vivienda permanece vacía durante varias horas.
4. Comprueba cómo calientan los radiadores
Enciende la calefacción y recorre la vivienda.
No hace falta ser técnico para detectar algunas anomalías.
Si un radiador está caliente en unas zonas y frío en otras, si escuchas gorgoteos o si alguno prácticamente no calienta mientras los demás sí lo hacen, puede existir aire en el circuito u otro problema de circulación.
¿Hay que purgar siempre los radiadores antes del invierno?
No necesariamente.
El purgado tiene sentido cuando existen síntomas de aire acumulado, como ruidos de gorgoteo o zonas del radiador que permanecen frías.
Si necesitas purgarlos, hazlo siguiendo las indicaciones de tu instalación y preferiblemente con la calefacción apagada y los radiadores fríos.
Después, vuelve a comprobar la presión de la caldera, ya que puede haber disminuido.
5. Busca pequeñas fugas antes de que se conviertan en grandes problemas
Dedica unos minutos a observar la instalación.
Mira alrededor de:
- la propia caldera;
- las conexiones visibles;
- las válvulas;
- los radiadores;
- y las tuberías que puedas inspeccionar sin desmontar nada.
Una pequeña humedad, una gota recurrente o una mancha bajo un radiador pueden parecer poco importantes, pero conviene investigarlas.
Si además observas que la caldera pierde presión con frecuencia, ambas cosas podrían estar relacionadas.
6. Escucha tu caldera
Cuando conocemos nuestra casa, también conocemos sus sonidos.
Por eso, si al volver a encender la calefacción aparecen golpes, silbidos, vibraciones, gorgoteos o sonidos que antes no estaban, merece la pena prestar atención.
No todos los ruidos significan que exista una avería grave, pero tampoco conviene ignorar un ruido nuevo y persistente.
Si quieres profundizar en este tema, puedes consultar nuestra guía sobre ruidos en la caldera: qué significan y cuándo debes preocuparte.
7. Comprueba que arranca… y que se mantiene funcionando
Que una caldera encienda no significa necesariamente que todo esté perfecto.
Durante esa primera prueba de calefacción observa si:
- arranca cuando el termostato lo solicita;
- permanece funcionando con normalidad;
- alcanza la temperatura;
- y no se apaga repetidamente sin motivo aparente.
Si arranca y se detiene constantemente o se apaga sola, puede haber diferentes causas.
En ese caso también puede ayudarte nuestra guía sobre por qué la caldera se apaga sola y qué hacer antes de llamar al técnico.
8. No pongas la calefacción más alta pensando que calentará antes
Este es uno de esos hábitos que parecen tener lógica… pero no siempre la tienen.
Si tienes frío, poner el termostato a una temperatura exageradamente alta no significa necesariamente que la vivienda vaya a calentarse más rápido.
Lo que puedes conseguir es que el sistema continúe funcionando durante más tiempo hasta intentar alcanzar esa temperatura.
Como referencia de confort y eficiencia, el IDAE señala que 21 °C puede ser suficiente para mantener el confort en una vivienda cuando se utiliza ropa adecuada.
La temperatura más apropiada dependerá también de la vivienda, las personas que viven en ella, el aislamiento y las circunstancias particulares.
💡 ¿Sabías que...?
Un solo grado puede tener más importancia de la que parece.
El IDAE indica que incrementar 1 °C la temperatura de calefacción puede aumentar el consumo energético aproximadamente un 7 %.
Por eso, encontrar una temperatura confortable sin sobrecalentar la vivienda puede tener un efecto significativo a lo largo de todo el invierno.
9. Programa la calefacción según tus horarios reales
Una casa vacía no necesita comportarse como una casa ocupada.
Si dispones de termostato programable, aprovecha sus funciones para adaptar la calefacción a tus rutinas.
Puedes programar el sistema para que la vivienda esté confortable cuando realmente la utilizas y evitar mantener temperaturas elevadas durante horas en las que no hay nadie.
La clave no es pasar frío. Es calentar cuando hace falta y con sentido.
10. Deja que los radiadores hagan su trabajo
Un sofá pegado al radiador, una cortina gruesa delante o ropa secándose encima pueden dificultar la correcta distribución del calor.
Antes de comenzar la temporada, comprueba que el aire caliente pueda circular correctamente.
Es una medida muy sencilla, pero ayuda a aprovechar mejor el calor que ya estás pagando.
❌ Errores que vemos cada invierno
Algunos hábitos se repiten año tras año:
- Esperar al primer día de mucho frío para probar la calefacción.
- Subir demasiado el termostato pensando que la casa calentará antes.
- Rellenar continuamente la presión sin investigar por qué baja.
- Ignorar pequeños goteos.
- Purgar radiadores sin comprobar después la presión.
- Tapar radiadores con muebles, cortinas o ropa.
- Reiniciar la caldera repetidamente cuando aparece un error.
- Ignorar ruidos nuevos porque “la caldera todavía funciona”.
Una caldera puede seguir funcionando y, aun así, estar avisándonos de que algo necesita atención.
✅ Mitos y realidades sobre la calefacción
“Si pongo el termostato a 28 °C, la casa se calentará antes”
Mito. Una consigna mucho más alta no implica necesariamente que la vivienda alcance antes una temperatura confortable. Sí puede provocar que la calefacción permanezca funcionando durante más tiempo.
“Si la presión baja, solo tengo que volver a llenarla”
Depende. Una corrección puntual puede ser normal en determinadas circunstancias, por ejemplo después de purgar radiadores. Si tienes que rellenar el circuito continuamente, conviene investigar la causa.
“Hay que purgar todos los radiadores todos los años”
No necesariamente. Lo recomendable es observar su funcionamiento y purgarlos cuando existan indicios de aire en el circuito o cuando así lo indiquen las instrucciones de mantenimiento de tu instalación.
“Si la caldera enciende, está todo bien”
No siempre. También debemos observar cómo trabaja una vez encendida: presión, ruidos, temperatura, apagados inesperados y comportamiento de los radiadores.
📊 Dato útil: cada grado cuenta
Cuando hablamos de ahorrar calefacción solemos pensar primero en cambiar la caldera, mejorar ventanas o realizar grandes inversiones.
Pero los hábitos cotidianos también importan.
Según el IDAE, cada grado adicional en la temperatura de calefacción puede incrementar el consumo energético alrededor de un 7 %.
Esto no significa que debas pasar frío. Significa que merece la pena buscar el punto de confort adecuado y evitar temperaturas innecesariamente altas.
Una calefacción eficiente debería ayudarte a estar cómodo, no convertir tu salón en agosto.
5 señales de que conviene revisar la caldera antes del invierno
Hay situaciones en las que una comprobación doméstica no es suficiente.
Solicita la valoración de un profesional si observas, por ejemplo:
- La presión baja repetidamente.
- La caldera se apaga sola o muestra errores frecuentes.
- Aparecen ruidos nuevos, fuertes o persistentes.
- Existen fugas de agua o humedades alrededor del sistema.
- La calefacción funciona de manera irregular aunque termostato y radiadores parezcan correctamente configurados.
Y recuerda: no desmontes la carcasa ni manipules componentes internos de gas, combustión, electricidad o evacuación de gases.
⚠️ Importante
Si percibes olor a gas, no intentes diagnosticar el problema ni reiniciar la caldera. Evita llamas y acciones que puedan generar chispas, ventila si puedes hacerlo con seguridad, cierra la llave de gas si es accesible sin riesgo, abandona la zona si es necesario y contacta con el servicio de emergencias o la compañía distribuidora correspondiente.
👨🏻🔧 El consejo del técnico: no esperes a necesitar la calefacción
Si tu caldera ha pasado meses prácticamente sin utilizar la calefacción, septiembre y el comienzo del otoño son un buen momento para probarla.
Si todo funciona correctamente, perfecto.
Y si aparece algún problema, tendrás margen para solucionarlo antes de los días de mayor demanda.
Es mucho mejor descubrir ahora que un radiador no calienta o que la caldera pierde presión que hacerlo una noche de pleno invierno.
Preparar la caldera para el invierno también es una forma de ahorrar
Muchas averías no aparecen de repente. Antes suelen dar pequeñas señales: una presión que cambia, un ruido nuevo, un radiador que deja de calentar correctamente o una caldera que empieza a apagarse.
Prestar atención a esas señales y preparar la caldera para el invierno con antelación puede ayudarte a disfrutar de una calefacción más fiable, eficiente y confortable.
Y, sobre todo, evita esperar al día en que media ciudad decide encender la calefacción a la vez.
Checklist final: ¿tu caldera está preparada para el invierno?
☐ La caldera arranca correctamente.
☐ Está configurada en modo invierno.
☐ La presión en frío está dentro del rango recomendado por el fabricante.
☐ El termostato funciona y tiene una programación adecuada.
☐ Los radiadores calientan de forma uniforme.
☐ No escuchas ruidos nuevos o extraños.
☐ No observas fugas ni humedades.
☐ La presión se mantiene razonablemente estable.
☐ Los radiadores no están bloqueados por muebles o textiles.
☐ Has probado la calefacción antes de que llegue el frío intenso.
Si puedes marcar todas las casillas, tienes mucho camino ganado.
Si alguna no encaja, merece la pena averiguar por qué antes de que llegue el invierno.
Servicio Técnico Calderas & Aires Madrid. Cuidamos tu confort durante todo el año.
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“Me han parecido rápidos ya que el fabricante no pudo solucionar la avería y ellos sí. Los llamé y en la misma tarde tenía agua caliente y calefacción.”
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“ANDRES García, el técnico que me ha atendido, además de ser muy educado y servicial, ha demostrado seriedad y mucha profesionalidad.”
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“El servicio técnico de mi nevera AEG… en dos días estaba todo arreglado. Héctor, el técnico, un encanto y súper profesional. Servicio técnico de primera. Absolutamente recomendable.”

¿Tu caldera no funciona como debería?
Si durante estas comprobaciones detectas pérdidas de presión, ruidos, apagados, errores o un funcionamiento irregular, podemos ayudarte a localizar el origen del problema.
En Servicio Técnico Calderas & Aires Madrid trabajamos con sistemas de calefacción y calderas de las principales marcas en Madrid.
Cuéntanos qué está haciendo tu caldera y te orientaremos sobre la mejor forma de solucionarlo.
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Preguntas Frecuentes
¿Cuándo debería preparar la caldera para el invierno?
Lo ideal es realizar las primeras comprobaciones antes de necesitar la calefacción de forma habitual. El comienzo del otoño es un buen momento para probar el sistema y detectar posibles problemas con margen suficiente.
¿Qué presión debe tener la caldera en invierno?
Depende del modelo y de la instalación. Como referencia general, muchas calderas domésticas trabajan aproximadamente entre 1 y 1,5 bar cuando están frías, pero debes comprobar siempre el rango indicado por el fabricante de tu equipo..
¿Hay que purgar los radiadores antes de cada invierno?
No necesariamente. Conviene hacerlo cuando existen síntomas de aire acumulado, como gorgoteos o zonas del radiador que permanecen frías. Después del purgado es importante volver a comprobar la presión de la caldera.
¿A qué temperatura debería poner la calefacción?
No existe una única temperatura perfecta para todas las viviendas y personas. Como referencia, el IDAE señala que 21 °C puede ser suficiente para mantener el confort con ropa adecuada. El aislamiento, las características de la vivienda y las necesidades de sus ocupantes también influyen.
¿Es normal que baje la presión después de purgar los radiadores?
Puede ocurrir porque durante el purgado se libera aire y puede salir una pequeña cantidad de agua. Después conviene comprobar el manómetro y seguir las instrucciones del fabricante si fuera necesario ajustar la presión.
¿Por qué mi caldera no arranca después del verano?
Puede deberse a diferentes causas: configuración en modo verano, termostato, presión insuficiente, alimentación eléctrica o una incidencia interna. Comprueba únicamente los elementos que puedan revisarse de forma segura y, si el problema continúa, solicita una revisión profesional.
¿Es normal que la presión aumente cuando funciona la calefacción?
Es normal que exista cierta variación entre el sistema frío y caliente. Lo que merece atención son aumentos excesivos, caídas importantes o cambios repetidos fuera del rango recomendado por el fabricante.
¿Cómo puedo ahorrar calefacción este invierno?
Utiliza una temperatura de confort razonable, programa la calefacción según tus horarios, evita bloquear los radiadores, revisa el funcionamiento del sistema y presta atención al aislamiento de la vivienda. Una calefacción bien controlada puede reducir consumos innecesarios sin renunciar al confort.
El compromiso de nuestros técnicos
Creemos que un buen servicio técnico empieza mucho antes de una reparación. Empieza ayudándote a entender cómo cuidar tus equipos para que duren más, consuman menos y funcionen mejor. Ese es el objetivo de cada guía que publicamos en este blog.
Servicio Técnico de Calderas y Aires Acondicionados en Madrid



